|
Se
constituye el 3 de Mayo de 1490 como Cofradía devocional y de culto,
realizando distintos actos públicos en honor de su imagen. Destacando en
particular las obras de caridad y una procesión claustral en la Festividad
de la Invención de la Cruz de cada año, el 3 de mayo.
Casi al mismo tiempo que se crea comienzan a causar alta en ella infinidad
de cacerenses de todas las clases sociales, tanto hombres como mujeres, y su
patrimonio tanto mueble como inmueble inmediatamente alcanza una notable
importancia.
Ofrecen especial devoción y culto a la imagen de un Cristo Crucificado del
siglo XIV, de tamaño natural y autor anónimo, traído de Centro Europa y que
en la actualidad está expuesto al culto en la Capilla de los Blázquez o del
Indiano de la Santa Iglesia Concatedral de Santa María la Mayor.
En el año 1611obtiene Bula Pontificia por el papa Paulo V.
El 27 de agosto de 1714, Indulgencias plenarias a las ánimas de los
difuntos, por el Papa Clemente XI.
El 22 de enero de 1727, Benedicto XIII otorgó Bula Pontificia a los cofrades
y devotos de esta imagen.
Por acuerdo de su Cabildo en sesión celebrada el 5 de noviembre de 1727, se
establecen como fiestas de esta Cofradía: El día de San Jorge, el de San
José, de San Juan Bautista y el de San Pedro de Alcántara, lo que es
ratificado por el Prelado de la Diócesis (D. Sancho A. Velunza y Corcuera).
Entre los siglos XV, XVI, XVII y XVIII la imagen del Crucificado es
restaurada parcialmente o en su totalidad al menos media docena de veces,
aunque no siempre por especialistas. Dado el mal estado de la cruz, en el
siglo XVIII se le coloca la actual que es la segunda, traída expresamente de
Salamanca.
A lo largo de los siglos anteriormente relacionados, sale en procesión
nuestra cofradía una veintena de ocasiones, con carácter extraordinaria,
ello para pedir lluvia para la ciudad o para evitar epidemias que atacan a
la población, además de peligros bélicos.
En capítulo general celebrado el 1 de agosto de 1651, siendo Mayordomo
Francisco Martín Madmuelo, a propuesta suya, es aprobado por unanimidad que
la mujer participe de manera activa en todos los acontecimientos de la
cofradía. Dándose no obstante una cierta diferencia entre las esposas o
hijas de cofrades, y las que no lo son.
En la segunda mitad del siglo XVII el pintor Mateo Urones realizó varios
trabajos en la imagen del Cristo de Santa María, en especial sobre sus dedos
de manos y pies.
Desgraciadamente durante el siglo XIX toda una serie de acontecimientos
tanto políticos como militares, precipitaron la desaparición de toda la
actividad pública de esta hermandad, limitándose exclusivamente a una serie
de reuniones realizadas la mayoría de las veces en los domicilios de los
cofrades y devotos que quedaban vivos.
En las primeras décadas del siglo XX (años diez, veinte y treinta) la
cofradía como tal no existía, pero la integridad de la propia imagen era
propiedad del Obispado de la Diócesis, así en los años inmediatamente
después a la Guerra Civil Española fue trasladado el Crucificado a Salamanca
para su restauración, bajo el auspicio de D. Elías Serradilla y D. Miguel
Muñoz de San Pedro. En la década de los cincuenta fue restaurada por insigne
artista cacereño Eulogio Blasco López (1890 – 1960)
Tendrían que pasar muchos años, y el consiguiente olvido, hasta que en 1985,
de una manera meramente accidental, el actual Alcalde – Mayordomo se fijó en
tan impresionante talla, investigó sobre su origen y solicitó al Excmo. Sr.
D. Jesús Domínguez Gómez la debida autorización para rehabilitar dicha
cofradía, pero en esta nueva ocasión como penitencial.
De esta manera y desde la Semana Santa del año 1986 está procesionando el
miércoles santo a las 24 horas, bajo el título popular de Cofradía del
Cristo Negro, por la tonalidad de dicha imagen.
La espectacularidad alcanzada por esta hermandad de penitencia y disciplina
está justificada por la austeridad de todos sus actos, así como las
características físicas de la misma y la propia imagen.
En la cripta que se observa a los pies del Cristo están enterrados los
siguientes Prelados:
Obispo nº 50.- Fray Juan V Ortega (1479 – 1485)
Obispo nº 79.- Diego VI López de la Vega (1658 – 1659)
Obispo nº 89.- Miguel Pérez de Lara (1704 – 1709)
El 26 de Octubre de 1990, era enterrado a los pies del Cristo Negro uno de
los grandes devotos de tan impresionante imagen, el que fue en vida Obispo
de la Diócesis Monseñor D. Jesús Domínguez Gómez.
|
|